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HABLE CON ELLA

de

Pedro Almodóvar

 

 

 

 

Se abre el telón de la obra teatral que BENIGNO (JAVIER CÁMARA) y MARCO (DARÍO GRANDINETTI) han ido a ver. Todavía no saben lo buenos amigos que llegaran a ser en un futuro. Así comienza HABLE CON ELLA, la película de PEDRO ALMODÓVAR, uno de esos directores que consiguen que el espectador se reconcilie con el cine.

 

 

Tras el colosal éxito de Todo sobre mi madre,  Pedro Almodóvar vuelve a saltar al panorama cinematográfico con su película Hable con ella. El director presentó su obra en Barcelona, donde rodó años atrás Todo sobre mi madre...!!! Esta ciudad me da suerte !!!..., acompañado de dos de los principales actores, Darío Grandinetti y Leonor Watling, Almodóvar estuvo locuaz, aunque prometió ser conciso, se olvidó y derrochó pasión al comentar su cinta. Hable con ella, en palabras del cineasta, es una historia de absoluta soledad...todos los personajes, sin excepción, están solos....e incluye un consejo:

 

-" Es importante comunicarse con los demás. Es mucho mejor hablar que no hacerlo, principalmente a las personas con las que compartes tu vida y tus conflictos, incluso en los momentos imposibles. El paradigma de esta defensa de la comunicación es en esta trama cinematográfica el personaje de Benigno, que interpreta el actor Javier Cámara "-.

 

 

 

Javier Cámara, lejos de su registro habitual de secundario cómico, da vida aquí a un enfermero enmadrado, solitario y profundamente enamorado de Alicia, una joven y lozana bailarina en coma desde hace cuatro años a causa de un accidente de tráfico, a la que él cuida de día y de noche en una clínica de reposo, mientras no deja de hablarle, confiado en que eso ejerce sobre ella un efecto balsámico. En paralelo a esta historia desgarradora de pasión absoluta, Almodóvar cuenta la de otra pareja, la formada por una torera y un periodista que, por avatares del guión, confluirá en la primera. En Hable con ella, Almodóvar, que tiene fama de saber retratar bien el universo femenino, explora ahora el masculino con los personajes de Benigno, el enfermero, y Marco, el periodista. El director recordó que Carne trémula también era 'una película de hombres'. Reflexionó en este punto el director sobre el hecho de que, por lo general, sus películas sobre mujeres suelen pertenecer al género de la comedia, en tanto que las que protagonizan hombres casi siempre son dramas. No sólo el sexo masculino de los personajes llevan el peso del argumento, ello motiva que afloren los sentimientos más tristes de Almodóvar, sino que, según él, también puede influir en ello: la vida y la vejez.

 

Almodóvar siempre trabaja con actores que conoce bien. En este caso, el director jamás había rodado con los cuatro protagonistas de la película. A las dos mujeres, confesó, las eligió por su físico. 'El cuerpo de Leonor domina la escena, es muy expresivo. Se impone en la pantalla y provoca en el personaje de Javier Cámara un mundo de sueños, de sensualidad y de vida'. En cuanto a Rosario, dijo: 'es más de torero que torera'. Cuando le pusieron por primera vez el traje de luces se quedó impresionado: era exactamente la hija de Manolete'. A Cámara y a Grandinetti los eligió por motivos distintos. Al primero, porque 'es justamente Benigno', un personaje al que el director le tiene enorme cariño, y, por eso, aunque al final cometa un acto execrable, lo salva. A Grandinetti, por su manera de mirar, pues tiene un catálogo infinito de miradas. El tema de las lágrimas dio bastante de sí. Almodóvar explicó que había querido hacer llorar profusamente a Marco, el periodista de carácter hermético que encarna Darío Grandinetti, 'porque hay más misterio en las lágrimas masculinas que en las femeninas'. Y aprovechó para anunciar que el actor argentino es el hombre que mejor llora en el cine. Recordó entonces la facilidad de Victoria Abril, Marisa Paredes y Carmen Maura para el llanto, aunque esta última, dijo, prefiere echarse algo y no tener que esforzarse. En cambio, a los hombres, afirmó, les cuesta.:

-"Antonio Banderas, que es muy buen actor, al menos lo era cuando trabajó conmigo, no llora bien. Y, sin embargo, es inmenso en la emoción seca "-

Después de tantos sentimientos desgarradores, el director aseguró que le apetecía rodar una comedia.

 

 

Es su trabajo más equilibrado, contenido, melancólico y sorprendente. Escribe el guión el propio Almodóvar, que se inspira en hechos sucedidos. Se rueda en escenarios reales de Aranjuez, Brihuega, Córdoba, Madrid y Segovia. La acción dramática tiene lugar en Madrid a lo largo de 12 meses, Benigno Martín es enfermero, tiene 30 años y trabaja en la clínica privada madrileña “El bosque”. Marco Zuluaga es un periodista argentino, de 40 años y pico, que publica una columna en “El País”. Benigno está enamorado de Alicia Romero, joven estudiante de ballet, que a causa de un accidente de coche quedó en coma. Marco se enamora de Lydia González, joven torera sevillana, que acaba de romper con su novio, “El Niño de Valencia”. A causa de una reciente cogida en la plaza de toros de Córdoba queda en coma y es ingresada también en la clínica “El bosque”. Marco y Benigno se conocen y se hacen amigos íntimos. Benigno es sentimental y cariñoso. Marco se emociona con facilidad y es temperamental. Hable con ella, suma drama, historia de amor y discapacidad. Los protagonistas son dos hombres, poco habitual en el realizador. No es la primera vez que los hombres son protagonistas en un trabajo de Almodóvar: lo fueron en “Carne trémula”, “Matador” y “La ley del deseo”. El film hace uso de recursos narrativos y estilísticos singulares, como la figura de los contrarios. La vida y la muerte, el amor y la lujuria, la violencia y la ternura, el destino y el azar, se cruzan entre sí, mientras la preceptora de ballet, la alemana Katerina Bilova, tiene un lema: establece que "De la muerte emerge la vida, de lo masculino lo femenino, de lo terrenal lo etéreo y de lo improbable, lo fantasmagórico". Otro recurso narrativo viene dado por la presencia en la apertura de dos fragmentos de baile, introduciendo en el ánimo del espectador, resonancias clasicistas, que evocan formas de tragedia griega. La obra se desarrolla con equilibrio y sobriedad. Pedro añade un film dentro del film, con argumento propio. Se trata de un corto, mudo, de 7 minutos, surrealista, en B/N, que protagonizan Fele Martínez  y Paz Vega.... Y sirve como recurso para tapar, y a la vez explicar, lo que ocurre en la habitación de Alicia.

Se hace uso de paralelismos, que sirven para sugerir emociones y anticipar presagios, como ocurre en las escenas de vestir a la torera o bañar y cambiar de muda a Alicia. También se hace uso de símbolos: las dos lámparas de lava de las mesas de noche de Alicia hablan del limbo en el que vive, el libro con el punto de lectura inmóvil habla del paso del tiempo, etc. El humor se hace presente a través de cotilleos de patio de vecinos, curiosidad de porteros, opiniones sobre temas generales de personas interesadas sólo en cuestiones de escalera. Pocas veces se ha jugado con el tiempo tanto como en este film. Mediante flashbacks de plazos distintos y cruces de tiempos diferentes, se consigue fundir el presente y los pasados, de modo que el espectador tiende a situarse en un presente único, complejo y múltiple. El estilo narrativo contiene lirismo, transparencia, realismo, sobriedad y ausencia de estridencias, salvo excepciones... Abrevia el discurso mediante cortes, elipsis, sobrentendidos y un montaje eficaz. El resultado es una cinta llena de sensibilidad, capaz de generar emoción en el espectador. La decoración, con obras de Soledad Sevilla y Gerardo Rueda, se presenta más cuidada que nunca....y una fotografía rinde homenaje a Manolete. Pero los temas centrales del film son la incomunicación humana, la necesidad de la relación con los demás, la importancia del contacto físico con los otros, el poder curativo del afecto, la amistad y el amor, el poder de la palabra como medio de comunicación y relación, la trascendencia de la relación como factor de resistencia y supervivencia. Se hace hincapié en el respeto debido a los enfermos y discapacitados en estado vegetativo persistente. Expone con convicción que el cine es un medio de transmisión de información, cultura, oportunidades de progreso personal y goce estético. También se habla de esperanza, sexo, desesperación, emociones y remordimiento.

 

 

Abundan las referencias al cine, las manifestaciones cinéfilas y la cinefilia. Se citan “Persona” (Bergman), “El increíble hombre menguante” (Arnold), “Le bel Indiferente” (Demy), “Bullitt” (Yates), “Metrópolis” (Lang), “La noche del cazador” (Laughton)...La banda sonora, de Alberto Iglesias, ofrece una partitura pausada de cuerdas, de poderoso dramatismo e intensa emoción. Añade un pasaje “Study Waltz” al piano em la academia de baile y una selección de melodías ajenas: “Por toda a minha vida”, “O Let Me Weep, for Ever Weep” y “Cucurrucucú paloma”. La fotografía, en color, suma tomas lentas y un diligente trabajo de cámara. Se evitan los azules, los pasillos son de verde agrisado y las habitaciones de mostaza, al objeto de que tengan un aspecto de vivienda particular.

 Tal fue la repercusión de "Todo sobre mi madre", que muchos pensaron que Almodóvar había llegado al punto cumbre de su buena carrera y que no iba a poder superar la que algunos consideraban su obra maestra. Sin embargo, no habría que esperar mucho tiempo para descubrir el torrente de creatividad, originalidad y sensibilidad que todavía le quedaba por ofrecer al ahora menos trasgresor pero cada vez más brillante cineasta español. Con "Hable con ella" consiguió otra obra maestra y un hito sin precedentes en el cine español. Además de la apabullante victoria en los premios del cine europeo, derrotando a películas de la talla de "El pianista", de Roman Polanski, el César del cine francés, los BAFTA británicos, y demás premios en festivales de todo el mundo, Almodóvar se coló entre los grandes del cine norteamericano, al competir por el Óscar a la mejor dirección y al mejor guión original, premio éste último que consiguió entre la ovación y admiración del público presente en el auditorio. Sin embargo, la academia del cine español volvió a negarle el premio, retomando la tradición, además de no enviar vergonzosamente como representante del cine español la película a Hollywood, en detrimento de 'Los lunes al sol',  inferior y nada procedente para los gustos hollywoodienses, y de paso ofrecer una visión social del paro desde un punto de vista claramente izquierdista.

Hable con ella' incide en la amistad masculina, pues aunque a Almodóvar se le conozca como gran director de mujeres, esto no es del todo justo, pues son bastantes los magníficos retratos masculinos que ha creado y ahora con 'Hable con ella', centra nuestra atención en dos hombres y una sala de hospital. La película contiene numerosas secuencias para el recuerdo, como la interpretación de Caetano Veloso con el tema "Cucurrucucú paloma", en presencia de los protagonistas; y el corto en blanco y negro que en la ficción es una película muda llamada "El amante menguante", como ya he referido anteriormente.

 

 

Magnífica película de un director que privadamente y por culpa de sus excentricidades, de sus insondables obsesiones, de sus gratuitas provocaciones y, en definitiva, su distanciamiento, donde provoca al espectador medio. Sin embargo en esta película se aleja por fin de todos estos males, y aunque en ella convivan escenas apegadas a los pasajes de sus anteriores films, la propuesta general se eleva hacia lo genial, destilando sensibilidad, delicadeza y emotividad en dimensiones hasta la fecha poco vistas. No es casual el título planteado por el autor, ya que en él se encierra el contenido y el sentido final de este ejemplo de excelente cine, adentrándonos a observar la realidad de otra forma, a mirar la vida desde una óptica diferente, siempre desde la comprensión, el entendimiento y la empatía como forma de entender la misma, sólo así y de esta manera es posible entender la relación entre Javier Cámara y Leonor Watling, con mucho, lo mejor de una película con momentos que subliman la sensibilidad en detrimento de otras formas de consumar la existencia. Magnífica de igual forma la relación entre el señalado Cámara y un genial Graninetti, que habla sobre la amistad en grado superlativo, en la relación masculina como forma de laxante emocional y en cómo se ha de entender ésta en una sociedad que soslaya esta interrelación sin apelar a la homosexualidad. Pero con todo, el mensaje más útil que de esta película se puede extraer del valor del diálogo, del entendimiento, de la comprensión... confrontándose a otras formas de entender las relaciones interpersonales, ancladas en tiempos pretéritos que más nos vale no repetir. También muy destacable la recomendación del director a todo hombre que no quiera perecer en el intento de la búsqueda de una nueva masculinidad, que no es otra que la exploración de nuevas vías de comunicación y la relación con la mujer. Dos sexos éstos condenados a amarse y entenderse, auxiliándose con mutua reciprocidad en la difícil experiencia de sobrevivir. Quiero y me reitero en recomendar vivamente la película a todo aquel que quiera gozar de nuevas formas de expresión y comunicación, porque es la mejor película de Almodóvar. Perfecta en todos los aspectos. Un guión diferente, actuaciones antológicas, escenas como sólo el genio de Almodóvar puede filmar. La corrida de toros de Rosario Flores es de una perfección absoluta. Darío Grandinetti siempre fué un actor del montón, pero Pedro saca de él un personaje tremendo. Sin ninguna duda Javier Cámara devora la película, su Benigno me hizo llorar de emoción, me puso la piel de gallina. Es de ésos films que después de verlos te dejan en un estado de sensibilidad a flor de piel. No se la pueden perder, y si la viste mírala otra vez que le vas a encontrar cosas nuevas.

 

 

 

Creo que pocas, muy pocas películas, articulan de manera tan clarividente la diferencia y a la vez la estrecha retroalimentación entre el Arte y la Vida. Quien busque en lo primero la reproducción tipográfica de lo segundo muy probablemente ante esta obra se sentirá frustrado e indignado, y acusará a su autor de inmoral manipulador emocional. Sin embargo, aquel que busque en el Arte una genuina Creación, aliento mágico, sueño o ensueño engendrado por el artista, tendrá la oportunidad de estremecerse hasta los límites de la piel que habita, y comprobará cómo aquel mismo acontecimiento que de suceder en la vida real resultaría del todo inadmisible, en el interior de la fábula se convierte en el más romántico beso del Príncipe a la Bella Durmiente. Pocas veces, muy pocas, una pieza artística ha expresado de una manera más contundente, más hermosa y más conmovedora que el Amor. Almodóvar planta árboles de trasgresión para que solo aquellos que tengan auténtica fe en el poder del Arte, accedan a la limpidez y frondosidad de su bosque ético. Pocas veces, muy pocas, he hallado en la pantalla un canto tan entregado a la comunicación, a la amistad, a la esperanza, a la bondad, a la comprensión, a la piedad y la pureza del corazón. “Hable con ella” nos sumerge en las más bellas y siniestras entrañas del Arte para devolvernos con renovada plenitud… la Vida. Pienso y afirmo que es la mejor película de Almodóvar; que no llega a  obra maestra, pero estoy seguro que llegará, si no se deja llevar nuevamente por el facilismo de películas como "Volver" y se sigue arriesgando, aunque tenga tropiezos como "Los abrazos rotos". En cuanto a la película, me sorprendió como Almodóvar manteniendo su sello visual  y argumental, logre una tan obra elegante, pausada y sin estridencias; a pesar de lo "políticamente incorrecto" del argumento. Cada plano está maravillosamente creado y con intención. Un tanto encasillado, Almodóvar, en ésta ocasión nos muestra a dos personajes masculinos especiales (pero no estrafalarios): un elegante Darío Grandinetti y sobre todo a Javier Camara. Realmente su personaje resulta fascinante para el espectador, debido a su ambigüedad moral y extraño comportamiento. En las actuaciones femeninas, más que actuación el bello cuerpo de Leonor Watling y una Rosario Flores convincente en su rol de torera, que los españoles pueden considerar tópico, pero que era necesario para dar el contrapunto con la extrema sensibilidad del personaje de Marco. La película rompe con los límites de lo femenino y masculino a nivel emocional, más que a nivel sexual. Por ello, al espectador le intriga: ¿que siente realmente el personaje de Benigno por Alicia? o ¿que siente por el personaje de Marco?....... ese es el misterio de la película. Tiene, a mi juicio, uno de los finales más emotivos que hayan visto en los últimos años... El espectador comprende y aprecia, que todo lo ocurrido tuvo como finalidad, lograr la esquiva felicidad para los personajes de Alicia y Marco; y que para alcanzar dicha felicidad, otros sacrificaron incluso sus vidas.

 

 -“Te dejo la casa que preparé para Alicia y para mí,-le dice Benigno a Marco en su carta de despedida-, cuéntamelo todo, y no seas tan hermético"-.

 

Son las sentidas palabras de Benigno Martín a su amigo que lo fue a visitar a la cárcel...- «He abrazado a muy pocas personas en mi vida»-, le confiesa Benigno a través del vidrio que los separa. Benigno ha vivido oculto toda su vida. Supuestamente homosexual como el niño de Las Horas, novela que Marco tiene en su velador. El guión de Almodóvar es sutil, alejado de sus clásicos melodramas, pero esa sutileza lo vuelve inconteniblemente dramático y hábilmente dispuesto entre dos piezas de baile teatral. A la vez es una ecuación matemática: Si Marco estuvo enamorado de Lydia y  Benigno de Alicia, añadimos que Benigno y Marco son amigos, entonces perfectamente Marco y Alicia pueden enamorarse. El azar juntó a estos amigos o quizás el destino... el amor hace que los milagros ocurran y que la muerte se transforme en vida. Benigno ha cometido un delito, pero es inocente...-como sugiere su casera-, una especie de ángel para el cual no incumben las reglas de la sociedad. Existen otros polos opuestos: Lydia es torera y Benigno enfermero, actividades más habituales para el sexo opuesto. Esos polos son relativos: Benigno ha cuidado tiernamente de Alicia, como antes de su madre, pero es capaz de cometer un acto de salvajismo, aunque dicho acto involucre ternura. El guión conmueve en lo más profundo, Almodóvar muestra una violación como acto de amor. El tercer acto no está escrito, aunque el asiento vacío en el teatro alude a una especie de cupido suicida que ha posibilitado que las vidas de Marco y Alicia puedan encontrarse. Hable con ella es una historia difícil de contar sin horrorizar a esa futura conquista, «hable con ella» le dirá Benigno, no seas tan hermético... Los flashbacks tienen su significado, las variaciones de violín o la lluvia es presagio del accidente y vuelta a la vida. La narración transcurre a lo largo de un año, pero el tiempo es relativo y otorga continuidad entre el pasado y el presente, con una sobriedad que sorprende al tratarse de Almodóvar, donde la soledad y el afecto son cruciales a la hora de profundizar en temas como la amistad, el sexo, el amor y el poder de la palabra.

 

 

JAVIER CÁMARA está simplemente sensacional. Y en cuanto a DARÍO GRANDINETTI,  nos da una lección magistral de cómo emocionarse actuando. La sorpresa del casting es la inclusión como la torero Lidia de la cantante ROSARIO FLORES, a la que se le nota la ausencia de tablas cinematográficas, pero que solventa un papel y cumple una promesa contraída por ALMODÓVAR con su madre, la inolvidable LOLA FLORES. El elenco de secundarios y colaboradores es fantástico, llamando la atención, a la par que breve, actuación de CHUS LAMPREAVE, todo un regalo para sofocar nuestra carga emocional. Al comienzo, el cuerpo desnudo y vegetal de LEONOR WATLING durante el cambio de sábanas, es una declaración de intenciones de la paz que se nos quiere transmitir, apoyándolo el fantástico color almodovariano. Y es que esa es la sensación más recurrente en las dos horas de proyección: "la paz". Hasta los hechos más extravagantes vienen envueltos en una atmósfera de paz. Pedro es también un prodigio técnico. Al ya citado manejo del color, hay que añadir elogios a las escenas de tauromaquia, al uso de reflejos, a las vistas cenitales o la decoración de interiores. Se cierra el telón de la obra final y con él , una película maravillosa que trata de persuadirnos a los hombres para que hablemos con las mujeres. Porque ellas lo necesitan, y nosotros,…nosotros también

  

El cine de Pedro Almodóvar es tan querido como odiado; resulta extraño y escabroso a unos y muy cercano a otros; unos le toman por una especie de salido mental que dedica todos sus esfuerzos a forzar la máquina de la trasgresión y otros como una mirada fresca y necesaria ante tanto puritanismo. Esto es lo que siempre ha pasado y seguirá ocurriendo con los genios. Yo, sin dudarlo un momento, hay films del director que me fascinan como LA LEY DEL DESEO Y TODO SOBRE MI MADRE....Siento una enorme admiración por la obra del director manchego. La peor de sus películas supera en mucho a gran parte del cine que nos ofrecen hoy en día. Sabe dirigir a sus actores magistralmente; siempre consigue guiones atrevidos y deslumbrantes, llenos de inteligencia y de zonas oscuras que sólo él es capaz de enfrentar con acierto y con un humor certero. Es verdad que alguno de esos guiones son como una montaña rusa y pierden algo en las bajadas, pero en general, su nivel es magnífico. La cámara, en sus películas, parece no existir porque la elegancia de las tomas nos hace olvidar que lo vemos es una película. La puesta en escena es siempre elegante. No hay una sola secuencia que no forme parte de una planificación exacta del trabajo. Sabe rodearse de buenos fotógrafos, de buenos directores artísticos, peluqueros y modistos. Es un genio por todo esto que le lleva a manejar un concepto de cine que siempre va más allá de lo que otros son capaces.... y nos hace estar expectantes sobre su próximo proyecto....eso solo se espera de los grandes.

 

 

 

Si el espectador siente que el director tiende a escandalizar, es posible que acierte, si nó no sería Almodóvar, ante su cine estamos solos y nos corresponde la tarea de preguntarnos... ¿ Por qué?...

Pina Bausch junto a Malou Airando, son bailarinas y el arranque de la película es excepcional. Las dos mujeres definen con su danza lo que vamos a ver a partir de ese momento. Soledad, falta de diálogo, palabras vacías. Y el arte en sus diferentes formas. El director, que tiene fama de contar las cosas desde el punto de vista femenino, carga su peso en dos hombres y logra un resultado excelente desmontando a los puritanos, público y la crítica.

 

 

LA RECOMIENDO Y SI LA HABÉIS VISTO, ESPERO QUE MI ARTICULO OS HAGA VISIONARLA DE NUEVO, MERECE LA PENA

 

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